ANTURIAS

Actividad y líneas de colaboración

Anturias es un espacio dedicado a la realización de sesiones de Reiki, así como al impulso de proyectos, estudios y a la difusión del conocimiento, ofreciendo asimismo formación e información. De igual modo, colabora y coopera con diversas entidades y agentes en el desarrollo de proyectos y acciones afines, en los ámbitos mencionados en la página web.

Marco de actuación y objetivos en el ámbito sociocultural y de la información e investigación

Su actuación se enmarca en los ámbitos social y cultural, abarcando áreas como el Reiki, la ciencia de las religiones, la teosofía, el misticismo, la metafísica y disciplinas afines. Su finalidad consiste en promover la consciencia y el estudio de  dichas corrientes de pensamiento, así como la difusión de información, formación, investigación y desarrollo de conocimiento en estos ámbitos.

Anturias

El Preámbulo

Anturias es el resultado de varios años de estudio sobre el mundo espiritual, místico y metafísico tras un despertar de conciencia a través de la lectura de la Ley del Uno – material de RA. Este despertar fue un inicio que se ha ido complementando a través de lecturas de cartas, canalizaciones, sesiones de Reiki, del código del cuerpo, del código de creencias, entre otros, y que me han ayudado a desarrollarme y a adquirir todo el conocimiento del que dispongo actualmente. Sin embargo, aunque me falta todavía mucho por aprender, pretendo seguir mejorando.

El material metafísico y místico, en gran parte, ha sido adquirido a través de la lectura y de los medios digitales. Cabe destacar los libros: Misticismo de Evelyn Underhill, la Inteligencia espiritual de Francesc Torralba i Roselló y El viaje del Héroe: Mitología, storytelling y transformación personal. Sobre todo, debo destacar a la youtuber Lorena Barrera, “La bruja filosófica” y a su canal de Youtube y su página web, con los que divulga contenido espiritual y de otras temáticas similares.

 

El Reiki

El Reiki ha sido la técnica que más me ha ayudado a sanar tanto física como mentalmente. Es una técnica que es posible aprender y que puede aplicarse a cualquier persona ajena o a uno mismo. Ser un canalizador no es un don ni una habilidad exclusiva de un colectivo o de una persona. Es una habilidad que puede ser aprendida a través de un maestro. Y no es necesario gozar de dones, pero sí precisa un mínimo de conocimiento y entendimiento, disponer de un grado mínimo de consciencia. Pongo un énfasis especial en el Reiki porque considero que es la técnica más curativa y efectiva que existe en el mundo místico junto a la meditación. Entender, equilibrar y armonizar los chakras o centros energéticos y activar el Kundalini ha sido uno de los puntos claves para entender el misticismo y, por ende, a uno mismo. Además también de meditar o de realizar Grounding, que ayuda a pararse y sanar la mente en momentos convulsos o de ruido mental para reencontrarse y vivir la vida con más conciencia.

 

Finalmente debo añadir que mis creencias están enfocadas al misticismo, donde la única energía existente en el Universo es el Amor. Es el motor de la vida por el cual, a través de ella, nos movemos y vivimos. La ausencia de la misma nos hace caer en una vida vacía y sin sentido; porque vivir a través del Amor es la vida más bella que se pueda desear.

Información de interés

Se recomienda como fuente primaria de información y formación la Ley del Uno publicado en cinco volúmenes que describe la canalización con RA, un complejo de memoria social de sexta densidad, descargable a través del siguiente enlace: La Ley del Uno – L/L Research.

Consultar el canal de Youtube y la página web de Lorena Barrera originaria de México y divulgadora de contenidos digitales enfocados a la metafísica a través del canal de Youtube: La Bruja Filosófica – YouTube ,se aconseja visualizar los vídeos con un orden cronológico; y el enlace de su página web www.lorenabrujafilosofica.com.

Aprender reiki de forma autodidacta y a través del autoaprendizaje se recomienda a través del libro Reikedo: el camino del reiki del autor Antonio Moraga Rodríguez. Edaf Editorial. Reikido. El camino del Reiki – Editorial Edaf S.L.U. Para el aprendizaje y las iniciaciones de Reiki se recomienda la Alianza Española de Reiki.

Si deseas liberar energías atoradas y atrapadas te recomiendo a Teresa Cornejo que elimina y ayuda a Liberar emociones y creencias.

Lecturas de cartas y limpiezas energéticas con protección. Eliminar amarres, magia negra y similares. Ada Blanca.

Finalmente, visitar, si estáis en la ciudad de Madrid, España, la librería Bohindra ubicada en la calle de la Paz número 15 o visitar su página web: Bohindra

Aportaciones y reflexiones personales

El despertar espiritual es la primera chispa de conciencia metafísica del ser humano, es la apertura del cuarto chakra que conecta con los tres chakras superiores.

El despertar es un inicio, no es un camino en sí mismo ni un destino; es el principio del camino espiritual que lleva a una unión del mundo espiritual y el mundo de la cotidianeidad, al unísono. El camino espiritual se dirige hacia la propia sanación; concretamente a la del ego y la sombra, lo que se traduce en una transmutación del karma, en encontrar el dharma y desarrollar así una mayor consciencia. La transmutación del karma se desarrolla a través del amor, compasión y altruismo hacia uno mismo y su entorno.

La euforia espiritual proviene de la transmutación de un cataclismo o de una experiencia intensa y dura. Es la acumulación de energía que circula por la Kundalini, que se expande a través del cuarto chakra. Es un estallido energético y por ello emocional. Una energía que concentra emoción y que se percibe como un cambio de percepción del entorno, como un entendimiento de la ilusión en que vivimos, de una forma eufórica y hacia Dios.

Esta euforia forma parte del despertar. Es la primera energía que llega al cuarto chakra, al corazón. El despertar se convierte en euforia dependiendo de la cantidad de energía acumulada o del cataclismo experimentado con anterioridad. Si se ha acumulado mucha energía, cuando llega al cuarto chakra, esta se libera como una fuerza explosiva, eufórica, lo que puede constatarse en cuanto algunas personas se vuelven entonces, de repente, creyentes y predicadores. De ahí, una persona atea puede empezar a vislumbrar un hilo o destello de creencia en La Fuente, gracias a la apertura del cuarto chakra. Su ateísmo no evita que, algún día, experimente un despertar espiritual.

Este periodo de apertura del chakra-corazón puede durar años, en gran parte, por no saber qué hacer con ese despertar o con toda esa energía eufórica, porque ambos implican un trabajo individual. El consejo es empezar por buscar respuestas a nuestras experiencias y a la vida que hemos tenido, realizar un trabajo de introspección y sanar las heridas emocionales en un proceso que, de forma gradual, permitirá encontrar el propio dharma.

Asimismo, esta euforia y despertar espiritual puede provocar una necesidad de ingresar en entidades religiosas, espirituales, místicas, etc. de forma repentina. En un momento dado, esto deja de tener sentido lo que conlleva una crisis existencial al individuo atorado en su despertar, sin evolucionar, y ese despertar acaba por degenerar en dependencia de una religión, un dogma, una filosofía, etc. sin rumbo ni propósito.

El despertar es el inicio del camino espiritual, del trabajo en uno mismo para encontrar un propósito en la vida, a través de una vida equilibrada. No dentro de un convento o llevando una vida extremadamente austera o de clausura, aislada del mundo. Un aislamiento tal es una muestra de un desequilibrio energético provocado por una ausencia de discernimiento o de una falta de dirección o propósito. El camino espiritual y la vida mundana van al unísono, no son dos vidas paralelas: cooperan y se trabajan.

Para llevar a cabo un camino espiritual óptimo, los chakras deben estar alineados y en armonía, la Kundalini debe activarse, siendo la mejor terapia para ello el Reiki. Un desbalance en los tres primeros chakras provoca un despertar distorsionado, con un enfoque erróneo, que no permite avanzar equilibradamente en el mundo espiritual, místico y metafísico. Para conseguir una correcta canalización, los siete chakras deben estar en armonía y alineados. Sin esta armonía; y con la Kundalini funcionando como una batería fluida, solo se consigue una proyección constante de las heridas emocionales. De ahí, es importante que el primer paso de un despertar espiritual sea la introspección para luego alcanzar la sanación.

Además, el material espiritual, místico y metafísico no se comprende ni puede ser adquirido como conocimiento si la Kundalini no está activa y equilibrada.

Este concepto desarrolla las doce etapas por las que cualquier ser consciente pasa desde su despertar hasta la unión completa con el mundo cotidiano. El nombre originario del monomito proviene del libro El héroe de las mil caras de Joseph Campbell.

Este viaje puede durar años y, según la esotérica, este viaje se refleja en los 22 arcanos de la baraja de las cartas del Tarot Rider-Waite. Por ello, las lecturas de cartas son herramienta de evolución y desarrollo personal y espiritual, pero nunca de control hacia una persona o su entorno. Si se utiliza como medio o fin de distorsión de la realidad o manipulación se vuelve involutivo para el consultante e incluso crea codependencia a las sesiones de cartas llegando una incapacidad de discernimiento y tomar decisiones con criterio. Utilizar está herramienta para dañar, manipular, inculcar miedo o distorsionar la verdad es un ejemplo de abuso psicológico. Nadie está condenado, cada cual puede cambiar y ser otra versión de sí mismo, conseguirlo mediante el trabajo y el enfoque hacia uno mismo, sanar los patrones y los hábitos de comportamiento; sanar el karma y encontrar, finalmente, el dharma. El karma se sana a través del amor, compasión y altruismo. Son las tres bases de la transmutación del karma negativo a positivo.

También, el ciclo o periplo del viaje del héroe, se puede hacer un símil con la alegoría de la caverna de Platón, de la que se sale al exterior para conocer el mundo real con el fin de alcanzar el conocimiento auténtico, una realidad superior. Presenta cómo una persona empieza a captar el mundo sensible y, de ahí, percibe el plano terrenal como una escuela o ilusión. Visualiza y percibe este mundo sensible y se presenta al público, es decir, regresa al mundo de la cotidianeidad, a la caverna, para explicarlo, ayudando a los demás. A veces, esta ayuda consiste en la presentación de la propia historia, de un camino espiritual o de experiencias, o el aprendizaje de alguna terapia o técnica holística con la que ayudar a otras personas.

Este recorrido, que se inicia con el despertar espiritual hasta lograr la alineación con el propio dharma - o el plano cósmico – sigue con la incorporación del mundo cotidiano enlazado con el mundo espiritual. Trata de su partida, iniciación, culminación y regreso. Es un ciclo arquetípico. Es común realizar este viaje una vez se ha experimentado un despertar espiritual, lo que viene a ser el punto de partida del viaje, o mejor dicho, del primer viaje. Este no tiene por qué realizarse una sola vez en la vida, es posible llevarlo a cabo de forma reiterada, no con un despertar, pero sí a partir de una verdad que cambia toda la percepción y visión del mundo, lo que lleva a reiniciar el ciclo del viaje del héroe.

El aislamiento durante la realización de este viaje es común, pero tiene un plazo finito. Las personas que acaban aislándose sin volver a la vida cotidiana tras un despertar espiritual suelen mostrar síntomas muy similares al síndrome de Kundalini, van a vivir a ámbitos rurales, desean estar en constante contacto con la naturaleza y evitar todo contacto social. Se vuelven ermitaños. Está llamada a la naturaleza es álmica, pero refleja un desbalance energético. Una forma de ayudar sería practicar Reiki con el fin de balancear ese desequilibrio energético.

La era del ermitaño es una etapa que cualquier místico o psíquico traspasa con el fin de purificar y sanar heridas emocionales, egos y sombras, lo que conlleva una metamorfosis.

Este periodo suele confundirse con un aislamiento permanente e infinito del mundo cotidiano, con un aislamiento absoluto. El aislamiento debe ser puntual y finito, e implica un retorno cuando ya se es una persona evolucionada y con conciencia. Es común que después de este proceso se desee cambiar de amistades, de trabajo, etc. pero no supone un aislamiento infinito por más que pueda implicar una ruptura completa con el entorno social habitual hasta el momento, y un cambio notorio del comportamiento en sociedad.

Las personas que malinterpretan la etapa del Ermitaño, tal y como se le denomina en el monotipo del viaje del héroe, son aquellas que, en su mayoría, padecen el síndrome de Kundalini y no podrán regresar a su rutina si no sanan los tres primeros chakras. Sufren una herida emocional que se encuentra atorada en algún chakra, que les retiene permanentemente en los chakras superiores. Aunque también puede ocurrir que busquen el mundo espiritual como excusa para no tener que afrontar sus miedos y sus heridas. Se recomienda realizar varias sesiones de Reiki para ayudar a sanar las emociones y aliviar el efecto del síndrome de Kundalini en caso de que se tenga. Pero si el individuo no sana la herida emocional y no realiza un ejercicio de introspección, el trastorno energético reaparecerá. El Reiki ayuda a sanar el síndrome, pero la introspección es un ejercicio determinante de sanación.

El deseo de desplazarse a un entorno rural proviene de un deseo de contacto con la naturaleza, con el fin de anclarse. La práctica de Grounding permite bajar la energía del Kundalini al chakra raíz y, de ahí, que los siete chakras se conviertan en un canal fluido de energía. Como una batería de dos energías, la masculina y la femenina, que deben mantenerse entre sí en equilibrio. Pero la mejor forma de lograr la sanación es desarrollando virtudes a través de las experiencias de vida, por ello la incorporación al mundo cotidiano se hace necesaria. Una persona aislada infinitamente es una persona que no puede llegar a comprender el mundo espiritual porque no lo experimenta; acaba cayendo en una crisis existencial y/o en una felicidad ilusoria sin dirección ni propósito.

Con todo, la técnica de Grounding permite bajar las energías hacia los tres primeros chakras y ayuda a la activación de la Kundalini, de ahí la motivación inconsciente de trasladarse a un entorno natural, como una especie de llamada álmica. Este síndrome también aparece en las personas que consumen sustancias o medicinas holísticas. Incapaces de bajar sus energías, estas quedan atrapadas en los tres primeros chakras, provocándoles visiones astrales que, en caso de juntarse con el ego o el miedo, pueden llegar a un estado similar a la esquizofrenia, incluidas las alucinaciones auditivas, que son el resultado de aunar el trastorno de la Kundalini con el miedo. Las voces son una consecuencia unísona al trastorno energético de la Kundalini fundido con el miedo. Escuchar voces y padecer un estado similar a la esquizofrenia es muy común en las personas que sufren el síndrome del la Kundalini. No digo que todas las personas afectadas por este trastorno mental lo tengan, pero no se excluye valorarlo.

En este apartado he reunido algunos de los problemas y trastornos psicológicos en cuya sanación las terapias y técnicas holísticas y espirituales pueden ayudar. Ayudar, insisto, no como tratamiento único para una sanación completa. Con ello quiero expresar de forma clara que las medicinas y terapias holísticas nunca deben sustituir ningún tratamiento médico o psicológico, sino que hay que considerarlas una vía complementaria que, en todo caso, ayuda a sanar algunos trastornos o problemas psicológicos. Se anima al usuario a buscar especialistas en la materia y contactar con profesionales del ámbito de la salud y científico. Dicho esto, algunas alternativas holísticas pueden ayudar a canalizar y gestionar algunos trastornos psicológicos e incluso físicos.

La depresión y la apatía, según la Ley del Uno del material de RA - libro al que se hace referencia en varias ocasiones en la página web, explícitamente en la presentación de Anturias -, son síntomas comunes de las semillas estelares. Resultan de un vacío provocado por el anhelo de “volver a casa” o de encontrar el propósito de vida álmico, es decir, el por qué nos hemos encarnado en la Tierra. El autismo, en algunos casos, puede venir provocado por un desequilibrio energético, entendido como la falta de anclaje de las energías y me refiero a un “anclaje” porque los centros energéticos, los chakras del individuo, no se engranan en equilibrio para activar la Kundalini. La forma más rápida y eficaz de saber si se trata de un desequilibrio energético consiste en ingerir alimentos grasos durante un periodo de aproximadamente unas tres semanas, y forzar, aunque cueste, a la persona en cuestión a realizar tareas de lógica que impliquen la creación de estructuras. Si la persona muestra una mejoría en su atención, gestión y percepción del entorno puede que se trate del síndrome de Kundalini. Asimismo, el deporte, sobre todo los que requieren esfuerzo, puede ayudar a minimizar el problema psicológico y a mantener la Kundalini activa.

El TDAH, a diferencia del autismo, es la acumulación de energía en los tres primeros chakras, lo que impide que puedan regularse y armonizar. Acumulan demasiada energía y, de ahí, resulta esa hiperactividad como respuesta a la necesidad de expulsar toda la energía concentrada en los tres primeros chakras.

Por ello, en la mayoría de los casos mencionados, una de las mejores terapias para sanar es el Reiki, porque ayuda a armonizar y equilibrar los centros energéticos (chakras).

El concepto Maya postula que la realidad que entendemos y vemos en nuestra vida cotidiana es una ilusión creada a través de la materia, por lo que la única realidad que existe es energética. Todo lo material en el plano terrenal es ilusorio. Lo único que existe es la energía, y, en cuanto a nosotros, que venimos y somos parte de la Fuente - que es el origen energético del Cosmos - estamos hechos de la misma, de la única energía que existe: el amor.

El plano energético - o también llamado el plano astral - es más real que el plano terrenal y muestra el estado energético de la persona. La densidad material en la que vivimos es la forma que tenemos de entender nuestro entorno, al que percibimos mediante nuestros ojos físicos. Pero cuando se abre el tercer ojo (el sexto chakra) y se visualiza el plano astral, se reconoce la realidad tal y como es: energética. De esta forma, el plano astral-energético se materializa en el plano terrenal.

La apertura del tercer ojo (el sexto chakra) es la clave de la visualización del plano astral y se realiza, entre otras técnicas, a través de la meditación. Si el ego es fuerte y no permite la meditación, es recomendable practicar Grounding o alguna otra técnica que ayude a sanar el miedo, o dicho en otras palabras, el ego.

Desde el punto de vista Maya, debido a la naturaleza ilusoria del entorno, los seres humanos generamos karma al quedar atrapados en la ilusión, al no reconocer la verdadera naturaleza. En este apartado, se hace también alusión a la alegoría de la caverna de Platón en cuanto presenta el viaje del héroe, concepto ya explicado con anterioridad. Explica cómo una persona empieza a captar el mundo sensible y de ahí percibe el plano terrenal como una escuela o ilusión. Visualiza y percibe este mundo sensible y luego se presenta al público, es decir, regresa al mundo cotidiano simbolizado por la caverna, para explicarlo, ayudando a los demás. El plano terrenal también suele asimilarse con una tabla de ajedrez, de naturaleza dual, que se debe entender y al que hay que saber jugar. No vale aislarse o escapar de él, es preciso equilibrar la energía masculina y femenina. De este modo las manifestaciones se realizan, entendiendo por ello tanto la ilusión como apercibirnos de la escuela donde vivimos.

No es recomendable forzar ni provocar un despertar espiritual. Cada persona recibe su despertar a su debido tiempo y en la forma en que debe despertarse. Forzar a alguien puede empeorar la situación tanto del individuo como de la persona que fuerza el proceso, incluso crear karma y/o dependencia emocional. La idea es que cada uno recorra su camino, y si los demás lo desean, acompañarán; y si no, hay que dejarlos ser. No se debe convencer, sino recorrer cada uno su propio camino. Cuando reciban su despertar se incorporarán al mundo espiritual, metafísico y místico gradualmente, a su ritmo, no se debe empujar a nadie. Permitir que cada uno recorra su camino, que gocen de su propio despertar es un acto de amor hacia ellos. Es preciso respetar el ritmo de cada persona así como su entendimiento y percepción del mundo que les rodea.

La consciencia es el concepto metafísico del entendimiento del sentido de nuestra vida, del porqué y para qué vivimos. Es la respuesta a la pregunta del filósofo: “¿Quién soy?”. Se trata de entender qué hacemos en nuestra vida. La evolución de la consciencia se realiza a través del entendimiento de quién soy, de buscar respuestas mediante la introspección. Sanar las heridas emocionales es la forma más eficaz de evolucionar en consciencia, de entendernos. Conocerse a uno mismo es el camino espiritual óptimo, y eso es un trabajo individual. Cualquier método o técnica holística que se utilice para sanar que no sea la introspección, nos hará codependientes y puede llegar a ser autodestructiva. Las técnicas y métodos holísticos ayudan y son complementarios, pero nunca son sustitutivos de ningún tratamiento médico ni tampoco de la introspección. La introspección es un etapa imprescindible. Si se obvia, puede caerse en la participación y hasta acabar involucrados con entidades falsamente clasificadas en el ámbito espiritual o religioso, que no van más allá de captar a personas y manipularlas con culpas y vergüenzas, es decir, inculcándoles miedo y abusando de ellas psicológicamente.

La sanación y el desarrollo del camino espiritual, que de ello se trata el propio camino, es individual, introspectivo y sanador. Las respuestas, las busca uno mismo. Eso no implica excluir ayuda, pero no se debe caer en grupos sociales fraudulentos movidos por el beneficio económico y el ansia de poder, que solo buscan embaucar a personas con ese fin. Investigar es parte del desarrollo de la persona.

El ego es el conjunto de nuestros pensamientos negativos, algunos son autoconclusiones mientras que otros son inculcados por la mayoría, por el entorno, entre otros factores. Son pensamientos con un trasfondo de miedo, que nos relatamos a nosotros mismos o que percibimos de nuestro entorno, y que pueden surgir también a causa de las experiencias negativas vividas que acaban por conformar un pensamiento egoico y miedoso.

Por otra parte, la sombra son los pensamientos, intenciones, acciones y hábitos tóxicos que tenemos. Son las desvirtudes que generamos a través de nuestra personalidad y que crean esos hábitos tóxicos. La mayor parte de las veces, el ego y la sombra devienen tóxicos por alguna herida emocional, por alguna emoción atorada o por una desvirtud muy acentuada que, en general, se refleja en alguno de los siete pecados capitales; resaltando la peor virtud de todas: el egoísmo.

Los chakras son los centros energéticos de los que disponemos en nuestro cuerpo energético, su armonía y equilibrio son necesarios para activar la Kundalini y la fluidez de la misma. Para ello, es necesario un engranaje alineado de los chakras con el fin de que la energía recorra todo el cuerpo y se consiga, así, canalizarla como información verídica. Las canalizaciones son posibles siempre y cuando se disponga de una Kundalini activa y equilibrada. Si uno de los chakras está distorsionado o tiene algún defecto por el que no se permite un funcionamiento eficaz, las informaciones que se canalizarán expresarán esa distorsión. Se trata de canalizadores que ingenuamente visualizarán la información tergiversada, observarán alguna verdad pero no en su plenitud o, directamente, no podrán visualizar ni entender lo que se canaliza.

Los principales chakras, enumerados de forma ascendiente, son: raíz, sacro, plexo solar, corazón, garganta, tercer ojo y la coronilla. Cada uno de los chakras se identifica con un color. Entender la situación de los chakras de nuestro cuerpo permite saber qué debe ser sanado. Escuchar a nuestro cuerpo es una guía muy útil para la sanación. El síndrome de Kundalini, como se ha mencionado en otro apartados, es un trastorno energético que no permite que la energía armoniosa fluya por los centros energéticos, lo que provoca un trastorno energético que se manifiesta como visiones erróneas, distópicas o idealizadas, o también como un estado de ansiedad que invita al aislamiento, que no permite percibir el entorno tal y como es, y que puede crear codependencia energética por lo que la persona decide entonces irse a la naturaleza y aislarse de la sociedad, rechaza todo contacto y experimenta dificultades en la interacción social y la comunicación. Son, en definitiva, síntomas muy similares a los de una persona con asperger o autismo.

Una forma de hacer descender la energía de los tres chakras altos a los tres chakras bajos es seguir una alimentación grasa durante unas semanas, sentirse más perceptible con la realidad y su entorno, además de la recomendación complementaria de realizar sesiones de Reiki. Esta bajada de energía traspasa por el cuarto chakra (el corazón), que es el punto de conexión de los tres chakras altos y bajos. Por ello, no se descarta que el seguimiento de una dieta alta en grasas provoque llorera o similar. Eso significa que la persona tiene una herida sentimental que sanar, y que se debe tratar con introspección. Tal estado de llorera o de tristeza viene provocada por la energía que pasa por el chakra corazón, es decir, es la emoción predominante en su corazón. Esta dieta no es recomendable para personas que padezcan hiperactividad o TDAH, en tales casos, se recomienda expulsar y equilibrar la energía haciendo deporte o actividades con movimiento o que impliquen lógica, complementadas con sesiones de Reiki que equilibrarán su desarmonización energética.

Aprovecho este apartado para mencionar que el muro del corazón, un concepto al que se alude poco en el mundo espiritual, es la barrera emocional que construimos para protegernos tras haber sufrido experiencias dolorosas. Levantar un muro tan fuerte que se vuelven herméticos a las situaciones externas, les hace insensibles y acaba por generarles crisis existenciales de tal magnitud que incluso perder la vida deja de ser un problema para ellos. Es el caso de los suicidios. Algunos levantan un muro tan fuerte que dejan de sentir y de sentirse; lo que les conduce hacia pensamientos suicidas o, directamente, al suicidio. En la mayor parte de los casos, la ausencia de amor es su felicidad. No tienen amor ni pueden percibirlo lo que les abre un vacío desgarrador. Solo con la introspección pueden llegar a saber el motivo de esa ausencia, de ese vacío doloroso que les quita el sentido a sus vidas, su dirección y rumbo. Pero deben atravesar esa herida, por muy dolorosa que sea y a pesar de que les haya llevado a un estado hermético. Deben gestionar los problemas que originaron su tristeza, transmutar ese karma o ese dolor en un dharma, en un propósito de vida y un futuro dhármico. Echar abajo ese muro puede ser un camino progresivo que lleve a encontrar el propósito de vida que realmente les llene, encontrar tanto ese amor que anhelan como respuestas a sus preguntas existenciales.

En otros casos, cuando esa barrera emocional se oculta tras el mundo espiritual se conoce como “escapismo espiritual”. Consiste en negarse a afrontar los miedos y en buscar una solución en la espiritualidad, obviando o saltándose la sanación, el proceso de introspección y la superación personal. Estas personas acaban cayendo en una espiral autodestructiva con crisis emocionales o existenciales. No se pueden sostener en el mundo espiritual porque su base es falsa, se derrumba con facilidad, algo que, con el transcurso de tiempo, acaba ocurriendo. No encuentran un sentido de la vida real porque en el fondo no sanaron el problema; lo evitan. El mundo espiritual es una ayuda, es un reflejo de las heridas emocionales que hay que sanar, no puede convertirse en un escondite o en una excusa para no afrontarlas.

Los conocimientos del mundo espiritual no se pueden aprehender como conocimiento si no se tiene la Kundalini activada. Puede sentirse que es verdad, pero no es posible su aprehensión como conocimiento. Se entiende y se percibe pero no se absorbe. La absorción del conocimiento espiritual se entiende como la información recibida susceptible de aplicarse y así cambiar la percepción del entorno, como empuje y herramienta de desarrollo.

Consumir demasiado material espiritual, de manera sistemática, puede desencadenar el síndrome de Kundalini. Se debe conseguir un equilibrio entre el plano terrenal y el espiritual, un equilibrio entre la vida cotidiana y la espiritual.

La Ley del Uno - material de RA es un libro desglosado en cuatro volúmenes. Es una canalización realizada desde el 15 de enero de 1981 hasta el 15 de marzo de 1984 en el que se transcribe, a base de preguntas y respuestas, un diálogo. En este diálogo se dan respuestas del Cosmos y del Creador, también llamado Dios o La Fuente, o con cualquier otro nombre homólogo ajeno a cualquier tipo de dogma o connotación religiosa. Me centro en este libro además de ofrecer su descripción en presentación de Anturias debido a que se trata del libro que más conciencias ha despertado y también porque es el que proporciona más explicaciones veraces sobre el entendimiento del cosmos y sus propiedades, según el criterio de la autora de la página web. Se trata de uno de los libros que explica con mayor claridad conceptos tales como “errante”, “semilla” o “centros energéticos”. Por ello, se recomienda como lectura no solo básica sino también como de las más relevantes en el ámbito místico, metafísico y espiritual. Es común no entender el libro en una primera lectura, pero cuanto mayor es el nivel de conciencia mayor es el entendimiento. Es, en todo caso, un libro de relectura y de referencia en cualquier biblioteca. El documento puede descargarse gratuitamente a través de su página web oficial.

Las leyes herméticas son: mentalismo, correspondencia, vibración, polaridad, ritmo, causa y efecto, y generación. Estas son las leyes básicas del comportamiento del cosmos, lo que incluye el comportamiento humano y las experiencias de vida, así como el karma.

Estas leyes pueden aplicarse a la vida diaria, en cuanto las leyes divinas o cosmológicas no son ajenas al comportamiento humano, sino que pertenecen al mismo por cuanto el mundo espiritual y el plano terrenal van al unísono, porque son complementarios. Todas las personas tenemos una parte espiritual/divina inherente. Entender las leyes, como mínimo las herméticas, se convierte en una herramienta de entendimiento de lo cotidiano y del comportamiento humano y místico. Nos ayuda a entender la vida. Ciertamente, se mencionan las leyes herméticas porque son las más comunes y básicas, pero no son las únicas. Existen otras, como la Ley del Uno, mencionada en esta página web, Anturias, que también sirve para el entendimiento de la vida. Las leyes divinas son aquellas de naturaleza mística y metafísica. Algunas leyes se expresan de forma diferente según cada religión, pero el trasfondo es el mismo.

El plano terrenal se desglosa en dos energías: femenina y masculina. Estas dos energías cooperan entre sí para crear la materia y, por ello, nosotros mismos, los seres humanos, hemos sido creados por estas dos energías que deben estar equilibradas en un amor propio y en un amor hacia los demás, con discernimiento y responsabilidad. Sin embargo, el desequilibrio se manifiesta, por un lado, como codependencia emocional y, por el otro, como egoísmo material o físico, depende de cuál de las dos energías se manifiesta de manera más intensa. Lucifer representa la parte de la codependencia emocional y se identifica con el hedonismo. Ahriman representa el egoísmo material y físico que se identifica con el poder y el dinero. Se trata de una definición demasiado dual, pero lo suficientemente representativa para entender la diferencia entre las dos manifestaciones. Se recomienda la visualización de los siguientes dos vídeos para poder entenderlos mejor: Mapa conceptual de los Trastornos de Personalidad y NARCISISMO & BORDERLINE y Ley de Dualidad. El camino hacia la iluminación.

Los cuatro pilares que permiten mantenerse, salir de esta dualidad y no sufrir una caída de consciencia son: el amor, el enfoque hacia uno mismo, la voluntad con disciplina - de ahí, la práctica de la virtudes - y el conocimiento de la Verdad. No es necesario conocer la verdad de golpe, porque puede ser muy dura y puede infligir más daño que ofrecer beneficio, pero sí puede conocerse de forma progresiva.

Cuando me refiero a la Verdad no se trata tan solo de una verdad espiritual, sino a los acontecimientos de nuestra vida así como a la realización de la introspección. Con referencia a los cuatro pilares (amor, enfoque hacia uno mismo, virtudes y Verdad) si estas se muestran fuertes evitan la caída: no hay nada ni nadie que pueda frenar o derrumbar al individuo. Ese es el momento en el que uno empieza a discernir el tablero de la dualidad y aprende a navegar en él con lo que en consecuencia, la mayor parte de las veces, surgen las sincronicidades.

Al salir de la dualidad, se inician las sincronicidades. Estas son un herramienta de guía para manifestar los deseos puros del corazón, que distan mucho de los deseos de Arhriman y Lucifer (materialista y con fines egoístas). Los deseos del corazón no tienen nada que ver con el plano terrenal ni material, sino con el amor puro. Así también se expanden los dones y las habilidades psíquicas a través de la apertura del cuarto chakra. Se da el amor en equilibrio, que viene a ser el amor propio y hacia los demás. No hay mayor expansión de dones y habilidades psíquicas que estar en posesión de un pensamiento, acción e intención a través del amor. Es la única energía existente y la única que ayuda a expandirse.

Las semillas estelares son almas que encarnaron en la Tierra con el propósito de ayudar a elevarla y traspasar de la tercera a la cuarta densidad. Son almas con un propósito. En la lectura de la Ley del Uno - recomendada en la presentación de Anturias - ; se explica de forma más detallada este concepto, aunque en el mencionado libro se denominan “los errantes” que equivalen a las semillas estelares. “Errantes” y “semillas estelares” comparten el mismo significado, sin nada que ver con el concepto “extraterrestre”.

La masiva ola de despertares espirituales se debe a que la Tierra se encuentra en la cuarta densidad y el cuerpo, la mente y el espíritu desean alinearse con la misma densidad, abriendo el cuarto chakra, que es la cuarta densidad del individuo. En gran medida se alinea de forma que supera al ego, que es el miedo, y sana así la sombra de tal forma que transmuta los hábitos tóxicos en virtudes.

Las personas que no se encuentran en este camino presentan síntomas depresivos, atípicos o existenciales de manera que les cuesta hallar un sentido o propósito de vida, y, en el fondo, algunas de estas vidas se vuelven autodestructivas. Este camino no tiene por qué significar una vida explícitamente espiritual; sino más bien una vida virtuosa con un mínimo de entendimiento filosófico y psicológico de la vida. No precisa de una base espiritual ni conocimientos de ello; más bien se trata de adoptar un enfoque místico y metafísico. Viendo la verdad tal y como es, sin excusas. Crecer y desarrollarse álmicamente en el plano terrenal.

El desarrollo de los dones y las habilidades psíquicas está condicionado por el desarrollo espiritual en esta vida y en las vidas anteriores.

La sanación del ego y la sombra con una Kundalini en armonía permite la continuidad y el inicio de los dones así como el desarrollo de las habilidades psíquicas. En algunos casos los dones o las habilidades psíquicas son la capacidad de canalizar energía a través de la Kundalini. Recibir información del cosmos a través de la misma, recibir energía a través del canal, de los centros energéticos, permite la activación de la Kundalini.

Aumentar la consciencia es eliminar capas del velo del olvido, y viceversa, lo que permite conectarse con La Fuente, la sanación es el camino de conexión y la iluminación en el conlleva un trabajo individual, disciplinado y constante. Esta conexión es una conexión consciente y una canalización constante con la misma. La conexión con la Fuente o Dios, sin dogmas ni estigmatización religiosa, es el canal de transmisión de los dones y las habilidades psíquicas. Adquirir conocimiento, permitir el desarrollo y el uso de dones y habilidades psíquicas forma parte del desarrollo espiritual, y no constituye patrimonio exclusivo de ningún individuo. Además, es posible que tales dones o habilidades se descubran a una edad tardía, todo depende del trabajo energético que la persona realice. Si se dispone de un ego y una sombra sanada, además de una Kundalini en equilibrio, en armonía, se pueden desarrollar habilidades psíquicas a través de la meditación, lo que se conoce en el mundo espiritual como “canalizar o conectarse con el cosmos”. Es la apertura del canal que permite la conexión con el cosmos, con La Fuente.

Los dones y las habilidades psíquicas están para ayudar a la humanidad a diluir el velo del olvido, el propio y el de los demás. A través de su exposición al público, y mostrando la propia vida, se ayuda a despertar la conciencia, a conectarse con la Fuente. No se trata de enriquecerse o dañar, eso se consideraría magia negra. Un psíquico debe aprender a llevar una vida normal y equilibrada con sus dones y habilidades psíquicas, y no enfocarse o entrometerse en la vida de los demás a no ser que la persona lo solicite. Es el caso, por ejemplo, de una lectura de cartas, que se realiza para leer las energías del presente y de ahí hacer predicciones de futuro para uno mismo, sin entrometerse en la vida de los demás. Los dones, las habilidades psíquicas y ser un canalizador son herramientas que la vida ofrece para el desarrollo y el engrandecimiento de la propia consciencia.

Las canalizaciones no son una habilidad ni un don. Son un desarrollo místico que cualquier persona puede alcanzar a través de la armonización de los centros energéticos, llamados chakras, y la sanación de sus energías, es decir, de las emociones o como comúnmente se las llama “las heridas emocionales”.

Canalizar es la conexión divina del ser humano con la Fuente. Permite recibir información de la misma a través de la energía femenina, que sería el amor. Este se canaliza como información, transportada por la energía masculina, la vibración. Es de ahí que existen algunos mantras o cánticos que facilitan las canalizaciones. Se trata de subir la vibración, la energía masculina, para canalizar la energía femenina y así recibirla traducida como información y amor¹.

Las Claris son sensibilidades energéticas que se desarrollan cuando se sale de la dualidad. Esta sensibilidad energética se percibe corporalmente; como es el caso de la clariaudiencia, que son aquellos pitidos en el oído que denotan la subida de vibración de la persona. Existe un abanico bastante extenso de las Claris, pero muy poco desarrollados porque tienden a confundirse con otros problemas fisiológicos y psicológicos con los que no guardan relación. Otro ejemplo a tener en cuenta es la Clarisentencia, que se confunde con la intuición. La Clarisentencia es la percepción de las energías de las otras personas y se corresponde con la expresión popular “me da mala espina”. Eso se debe a que la persona en cuestión alberga pensamientos malos y tóxicos. No tiene por qué tratarse de una mala persona, sino que son personas ahogadas en sus malos pensamientos que no pueden evitar expresarlos y transmitirlos de esta forma energética.

Quería hacer un inciso para señalar que las personas no deben ser valoradas por su pasado, sino por su presente. Nadie está condenado. Las personas cambian con introspección y sanación. En la mayoría de casos, las personas que dañan es porque fueron dañadas. Expresan sus heridas hiriendo a los demás. Una persona sana y equilibrada no ataca, sino que interpone barreras y límites, pero no daña.

Los auras muestran la situación emocional y energética a través de una capa de color que cubre la silueta de su cuerpo. Ese color y forma del aura cambia según las vivencias de las personas y sus experiencias, no es inamovible. Por ello, tal y como se ha mencionado con anterioridad, se debe valorar por la actitud en el presente, y no por las del pasado: Las personas somos cambiantes y evolutivas, siempre y cuando haya una firme intención de cambiar.

Las canalizaciones, dones, habilidades psíquicas, etc. no sirven para juzgar a otras personas o para beneficiarse económicamente. Sirven para evolucionar y desarrollarse espiritualmente. A veces, basta con simplemente explicar el camino espiritual y el recorrido realizado.

Los siete cuerpos de los que se compone el cuerpo humano sirven para su evolución espiritual. Cabe destacar que que el equilibrio entre los cuatro primeros cuerpos es fundamental para acceder a los tres siguientes.

El equilibrio de los cuatro primeros permite acceder a los tres siguientes. Desde luego existe infinidad de material sobre este tema, pero querría destacar aquí la importancia del sistema endocrino. El sistema endocrino es el sistema del cuerpo humano susceptible de verse desbalanceado de forma energética, lo que puede provocar trastornos y problemas psicológicos, y viceversa. Con este desbalance, el desarrollo espiritual ordinario resulta impracticable, ya que es el sistema del cuerpo más unido al cuerpo energético. Un sistema endocrino desbalanceado impide tener un cuerpo energético y emocional sano. La dieta y la falta de actividad física pueden contribuir a este desbalance entre otros factores, pero en la mayoría de casos es posible la sanación a través de las mismas. Ahora bien, el desequilibrio por falta de ejercicio y causado por una mala dieta provoca un cuerpo energético imposible de balancear, aunque se practique Reiki. Algo ayuda, pero no es suficiente. Tales desbalances se hallan en el origen de algunos trastornos energéticos que se manifiestan como problemas o trastornos psicológicos.

Cada centro energético está representado con una hormona, siendo la testosterona, por ejemplo, la que está unida al chakra del plexo solar.

¹ Se recomienda comprender el material y la escala vibracional de Hawkins.

Se considera magia blanca a toda la creación y manifestación realizada con la propia actividad de la persona, sin ningún material y herramienta física, y siempre con un corazón abierto y sabio sin egoísmos ni ingenuidades, desde un amor con discernimiento y responsabilidad hacia uno mismo y los demás.

La magia blanca incluye el concepto de alquimia, porque refleja la transmutación del hierro en oro, es decir, todas las malas experiencias y circunstancias que se experimentan en la vida constituyen la mejor herramienta para desarrollar el amor y la virtud en cada uno. Cuanta más virtud se genera de las malas experiencias de la vida, más luz se alberga.

La evolución espiritual pasa por saber gestionar las malas experiencias, no evitarlas ni buscar refugio en el mundo espiritual, pero siempre con un enfoque hacia uno mismo, sin egoísmos, transmutando lo negativo en un impulso de evolución personal y espiritual. El desarrollo de la luz, como manifestación de las virtudes, proviene de las experiencias, de todas ellas. Así se sana y se entienden las heridas emocionales, para no volver a cometer los mismos errores. Son impulsos para el desarrollo.

Para salir de la dualidad y gozar de una vida alquímica, para no sufrir una caída de consciencia, es necesario disponer de amor, del enfoque hacia uno mismo, de la voluntad con disciplina (de ahí las virtudes), y del conocimiento de la Verdad. En cuanto a los cuatro pilares (amor, enfoque hacia uno mismo, virtudes y Verdad) si están fuertes, impiden la caída. No hay nada ni nadie que pueda frenar o derrumbar a esa persona. Ese es el momento en el que se empieza a discernir el tablero de la dualidad y se aprende a navegar en el mismo y, en gran medida, es cuando surgen las sincronicidades, herramientas de creación y manifestación de la vida deseada.

La magia negra es la utilización de energías para el propio beneficio y que persigue dañar a otras personas. Esto incluye rituales de manifestación con un fin egoísta, en gran medida, para conseguir manifestar una pareja o dinero.

Existen diferentes maneras de realizar magia, pero todas ellas se orientan hacia la modificación del entorno para un beneficio personal o incluso parte del rechazo de no querer ver la realidad tal y como es, por ello se expresa el deseo de modificarla. Un ejemplo podría ser el uso de los amarres.

Los amarres persiguen la finalidad de arrastrar y mantener a alguien al lado de una persona con la que no se quiere estar. Amarrar a alguien en contra de su voluntad provoca en la persona amarrada una sensación de obsesión inexplicable con la persona a la que está amarrada. Pesadillas, malestar físico, problemas de salud y en las relaciones sexuales, etc. Cuando una persona es víctima de magia negra es consciente de que no es ella misma, y así lo acaban expresando a su entorno. Sin embargo, no tienen conciencia de ser víctimas de un amarre, y algunos no son visibles en las lecturas de cartas. Los amarres, así como cualquier otra magia negra, se diluyen con el tiempo y, en caso necesario, se realizan limpiezas energéticas para eliminarla. No hay amarre que se sostenga indefinidamente, no se sostienen porque no hay amor, que es la única energía existente, es por eso que se acaban diluyendo.

La peculiaridad de la magia negra es la constancia en su uso. La única energía existente en el Universo es el amor, que puede sostenerse en el espacio y el tiempo. Por el contrario, la magia negra solo perdura lo que dure el rito, y es por ello que debe irse reafirmando para que resulte efectiva.

Los ataques psíquicos son ataques energéticos. Consiste en infligir un daño a otra persona verbalmente, físicamente, o de cualquier otra forma que pueda causar una herida emocional. Los ataques psíquicos pueden ser tan fuertes que pueden desencadenar una depresión o un estado de ansiedad a la víctima. La mejor defensa ante un ataque psíquico es mostrar la verdad a la persona agresora ya que provoca un efecto boomerang, con lo que el ataque se vuelve kármico, es decir, se vuelve contra el agresor. No se recomienda devolver el ataque de ninguna forma que no sea mostrando la verdad. Victimizarse y vengarse solo crea karma con el tiempo, y eso incluye el chisme y el cotilleo, ambos son ataques que nutren la situación kármica. De todas formas, se aconseja que cualquier ataque psíquico y similar sea convertido en una herramienta dharmica, es decir, en una herramienta de evolución. Siempre que sea posible hay que sanar el posible karma que pueda existir; aprender de ello y adoptar otra visión del entorno.

La mejor manera de defenderse de la magia negra es ignorar a la persona que la practica. No ejercer ningún enfoque hacia esa persona y llevar a cabo limpiezas energéticas, si son necesarias. El hecho de involucrarse con personas que practican magia negra aumenta su efecto y sus causas, y anima a a que la otra persona, al ver que hace efecto, realice más magia negra. Es decir, alimenta el uso de su práctica.

Es preciso advertir que la magia negra, sin excepción, acaba pasando factura a la persona que la origina. Crea un karma a la persona que la practica. La persona de donde parten estos ritos acaba autodestruyéndose, por ello se recomienda no involucrarse con ellas, porque arrastran y se sujetan a cualquier energía que se les ofrezca, me refiero a una energía como la atención, por ejemplo. La tristeza y el egoísmo son los sentimientos que mueven a estas personas. No tienen nada positivo que aportar, es preciso ignorarlas, no ofrecerles energía de ningún tipo. En todo caso, pueden inspirar compasión por su situación presente y por la futura ante el karma que les espera que, en la mayoría de los casos, supera al daño originado. Cabe recordar que pueden pasar años antes de que ese karma llegue, no es instantáneo, pero cuanto más tarde, más duramente irrumpirá en sus vidas. El peor karma de todos es la vivencia y la experiencia del día a día de experimentar sentimientos opuestos al amor, que no dejan estar ni en armonía ni en paz. Es decir, la vida cotidiana reducida a tristeza, egoísmo y miedo, e incluso a paranoia. Considero que es el peor de los karmas, y el más silencioso y duro de vivir. Un estado que la persona mantiene con su actitud y sus hábitos tóxicos, aumentando así su sombra, su ego y su karma.

La Fuente, sin connotación dogmática o religiosa, es el origen del Universo. No hay razón por la que haya que buscar un paralelismo con la ciencia y la teoría del Big Bang. Pueden ser dos vías de desarrollo diferentes a la vez que complementarias en un futuro unísono.

A medida que se desarrolla conciencia, en tanto que entendimiento de uno mismo (microcosmos) a la vez que el entendimiento de la Fuente (macrocosmos) se accede a la compresión de La Fuente y su evolución. Nosotros venimos de La Fuente, somos parte de ella y como tal estamos hechos de la energía de La Fuente, de Dios, de la única energía que existe: el amor, por lo que en conjunto todo es el Uno, que es la expresión de Dios. Y todo lo que no es amor es ausencia de la Fuente o alguna distorsión del concepto “miedo” que, en definitiva, sigue siendo ausencia de amor.

La filosofía hindú, considerada la más arraigada, parte de un enfoque hacia el concepto idóneo de qué es Dios que se denomina “monismo”. El hinduismo postula que cada persona es intrínsecamente divina y que el propósito de la vida es buscar y realizar la divinidad, encontrarse y conocerse. Una divinidad propia que reside en cada uno de nosotros; al igual que la causa del origen de la vida encarnada y su efecto no es otro que vivirla y experimentarla. La creencia hindú es totalmente inclusiva y acepta todas las demás religiones y caminos religiosos en tanto que las entiende, juntamente con las filosofías, como un camino más hacia el conocimiento del ser humano.

El plano astral es el plano al que nuestras almas se desplazan al dormir, de forma que los sueños son el recuerdo de la experiencia vivida en ese plano. El desplazamiento hacia ese plano se realiza a través del cuerpo astral.

Así pues, los recuerdos de las experiencias del plano astral son los sueños, que pueden mostrar, por un lado, un mensaje de los propios guías espirituales o, por otro, el de un ser querido. Pero en ese plano también viven las almas perdidas que no traspasaron el túnel de la luz, en su mayoría, por no querer asumir su karma, o por su fuerte creencia de que después de la muerte solo existe el vacío, la nada, o por el apego al mundo material o por no querer abandonara un ser querido, entre otras muchas cosas. Por ello se quedaron en el plano astral, perdidos, y de ahí que se llamen almas perdidas.

Estas almas perdidas o también llamadas “carcasas etéricas” se manifiestan como seres queridos, guías espirituales o personajes conocidos o bíblicos, también con aspecto virginal, pero en realidad son almas perdidas que se muestran con el fin de extraer la energía de la persona que está soñando, atrapando su atención. Enfocarse en seres así, los nutre energéticamente. Solo desean absorber la energía de la persona que está durmiendo a través de mentiras o mensajes banales. Algunos mensajes pueden contener alguna verdad, pero están envueltos por mentiras, por ello resultan mensajes tóxicos.

Una verdad, que sirve de enganche, envuelto por mentiras, es una absoluta mentira, es un mensaje tóxico para atraer la atención o convertir una mentira en una realidad. El motivo de la sustracción de energía, la atención misma, es lo único que los alimenta para poder persistir en el plano astral con fuerza energética.

En otras ocasiones, los sueños son reflejos de nuestros miedos, de nuestro ego, un sueño creado efectivamente por nuestros miedos. Para conocer más del plano astral, recomiendo visualizar los videos del canal de Youtube, así como la página web, de Lorena Barrera, La bruja filosófica. Se puede acceder al canal a través de la presentación de Anturias.

Las sincronicidades son una herramienta para materializar la vida que deseamos. Consiste en la alineación del mundo terrenal con el espiritual, al unísono.

El inicio de las sincronicidades se sitúa en los primeros grados de conciencia, cuya finalidad es materializar los deseos del corazón, que no guardan ninguna relación con nada material. Son deseos puros de amor, es la apertura del cuarto chakra, el motor de la vida, nuestra mejor guía.

Las sincronicidades son herramientas y guías para manifestar de adentro hacia fuera. Estas sincronicidades no se reducen a meros actos y acciones, a veces pueden ser palabras, elementos visuales o alguna otra forma de manifestación que provoca un cambio de percepción y que llaman la atención en su contexto de tal forma que el individuo lo percibe. En ocasiones, estas sincronicidades se perciben como un leve “click” cerebral; un choque emocional o un mensaje a transmitir.

Estas sincronicidades, que sirven como guías de manifestación, también funcionan como herramienta de atención hacia aquello que se debe mejorar, esa desvirtud que transmutar. Muestran el camino para materializar lo que se desea, sin utilizar ningún elemento material ni físico, de tal forma que uno se vuelve unísono con las propias acciones. Las sincronicidades reflejan la unisonoridad del mundo espiritual y terrenal. Así se manifiesta la vida deseada. En la baraja de cartas Tarot Rider-Waite, se refleja en la carta del Mago, como la creación y la manifestación a través de los dos mundos, del cielo y de la Tierra; del mundo místico y terrenal.

Los guías espirituales son o bien entidades espirituales o bien seres fallecidos que acompañan y guían en la vida a través de señales como los sueños o las sincronicidades que indican el camino a seguir. Son mensajes que, en ocasiones, no se entienden al instante, sino que se revelan con el transcurso del tiempo. Cabe señalar que los guías a veces dan señales o mensajes crípticos y otras veces son lógicos, pero también pueden ser indicaciones de que el individuo debe investigar o descifrar el mensaje. Si no se entiende o no tiene sentido en el momento de recibirlo, puede que lo haga un día.

El individuo es responsable de la elección del camino que desea. Dispone de libre albedrío. Las técnicas y los métodos de desarrollo espiritual son solo herramientas, por lo que la responsabilidad última es de la persona que toma acción; no de la herramienta que haya utilizado, tal y como ocurre en una lectura de cartas. Tomar decisiones a partir de ellas crea codependencia y esta acaba siendo autodestructiva. El libre albedrío es una condición fundamental del ser humano, no existe la persona condenada vitalmente o de por vida. El deseo de cambio está siempre disponible y empieza por uno mismo. No tiene por qué ser un cambio radical. Los cambios pueden realizarse de forma progresiva y conseguir manifestar así la vida que uno desea, sin la necesidad de usar material ni herramientas físicas, solo con la alquimia para transformar las malas experiencias en un impulso de evolución. Esa es la ley del espejo: que las malas experiencias ayuden a ver la luz y el amor que uno posee.

Las llamas gemelas son la unión de dos personas que vibran en la misma frecuencia.

Si la pareja es tóxica, los dos son igual de tóxicos. La toxicidad es complementaria y se ve nutrida por ambas partes. Arquetípicamente hablando, se trataría de una pareja formada por un codependiente y un narcisista, ambos nutren la toxicidad.

Pero si realmente existe amor; ese amor se nutre con el tiempo y se complementan, de tal forma que permiten una vida evolutiva en pareja, duradera, porque lo que les sostiene es el amor, que es el motor de la vida. El concepto de las llamas gemelas no es solo para la pareja romántica, también incluye amistades y familiares que, por algún motivo, encarnaron juntos.

La ley del espejo es el reflejo del amor que hay en uno mismo y la posibilidad de construcción de ese amor. Aquí, las situaciones cotidianas resultan un instrumento y un canal para desarrollar y expandir el amor de uno mismo y hacia los demás; como un lugar en que las malas experiencias faciliten ver la luz, el amor que uno tiene. También, el reflejo muestra aquello que se debe pulir y reajustar en la vida para vivir en armonía, para entender y sanar los patrones de comportamiento de uno mismo mediante el entorno. El entorno es el reflejo de la compresión de lo que está sucediendo en uno mismo, y ese entendimiento puede resultar, a veces, la clave de la sanación, que es encontrar la propiedad divina que llevamos dentro.

En la mayoría de la veces, se trata de heridas emocionales no sanadas que no permiten la evolución y desarrollo de la persona, y eso les hace caer, en algunos casos, en una vida carente de virtud. Utilizar la ley del espejo para culpabilizar o hacer sentir vergüenza a otra persona es, sin duda, un abuso psicológico. Tampoco uno mismo no es responsable de todo lo que sucede en su entorno. La idea es llevar a cabo una introspección y aprender a utilizar ese entorno tóxico y negativo como una herramienta que nos permita mostrar las virtudes y el amor hacia uno mismo y hacia los demás. No para sentir culpa, vergüenza o miedo.

Helena Blavatsky es la autora más destacada de la Teosofía contemporánea. Se recomienda leer sus libros y entenderlos. No es un material para lectores profanos debido a su dificultad pero desde luego es una lectura si no imprescindible, a destacar, presente en cualquier biblioteca sobre teosofía y misticismo. Se recomienda como manual y guía para el entendimiento de cualquier material espiritual. La lectura de sus libros no es sencilla y precisan de relectura.

Rudolf Steiner es el autor más destacado de la antroposofía contemporánea. Se recomienda leer sus libros de manera consciente para su comprensión. No es un material para lectores profanos, que no dispongan de conocimientos espirituales básicos, pero se trata de un libro fundamental en cualquier biblioteca sobre antroposofía y ocultismo.

Los tres conceptos con que titulamos este apartado abarcan un amplio campo de estudio, pero todos parten de la necesidad de indagar e investigar el entorno físico y emocional a través de alguna herramienta como son las cartas astrales, la astrología en su conjunto, la lectura de cartas, etc. con el fin de llevar a cabo una introspección y alcanzar el conocimiento de uno mismo a través de algún tipo de lectura energética física. Se recurre al plano terrenal para entender planos superiores. Su comprensión va desde fuera (el plano físico) hacia dentro (uno mismo y los planos superiores, como el plano astral).

Estos conceptos comparten puntos en común: el sentir, la creencia y el entendimiento del mundo energético e invisible así como las fuerzas que afectan al plano terrenal. Se trata del conocimiento que trasciende más allá de cualquier herramienta física o de palabra. Consiste en canalizar los planos superiores y más altos; entender el mundo material a través del entendimiento del mundo energético. Los planos superiores permiten entender el plano terrenal, y el proceso de comprensión va desde el interior (uno mismo y los planos superiores) hacia el exterior (plano físico).

La metafísica busca a través de la razón filosófica y psicológica el entendimiento de uno mismo así como responder a preguntas existenciales. El desarrollo espiritual no presupone poseer un entendimiento del mundo espiritual, pero sí precisa de un desarrollo psicológico y filosófico que permita llevar a cabo una introspección y, al mismo tiempo, desarrollar virtudes con el fin de alcanzar una vida virtuosa y llena de amor. Se puede ser ateo y rechazar el mundo espiritual, místico y metafísico; pero es necesario gozar de una vida saludable, amorosa y de servicio al prójimo. La luz, que son las virtudes, surge de las acciones, no brota de meros pensamientos e intenciones, y lo hace a través de las experiencias de la propia vida. El mundo espiritual puede ayudar como una guía y una herramienta, pero no sustituye a ninguna virtud o acción hacia el prójimo. El pensamiento y las intenciones sin la ejecución de la acción es la causa sin efecto. La intención está, pero no la consecuencia de la misma por lo que se queda en nada. La intención, el pensamiento y la acción deben de ir al unísono hacia una misma dirección.

Las densidad son los grados de la consciencia. Actualmente, el planeta Tierra está en la cuarta densidad, lo que supone un grado de consciencia que debe alinearse con el grado de conciencia de cada una de las personas que habitan la Tierra. Esto es, con la apertura del cuarto chakra (el corazón), que es el que corresponde a la cuarta densidad del individuo y es también el que está motivando el despertar espiritual generalizado que estamos viviendo. Es solo la necesidad de alinearse con la Tierra. Este concepto está explicado exhaustivamente en el libro de la Ley del Uno y resumido en los canales de Youtube de Lorena Barrera, La Bruja Filosófica; Juntando la línea de Tiempo de la Ley del Uno y la Antroposofía _ HISTORIA CÓSMICA

En cuanto al concepto de “Gaia”, este hace referencia al nombre que el mundo espiritual otorga a la Tierra en el mapa conceptual de las densidades. Júpiter será la esfera que la seguirá según la evolución natural de densidades. La densidad debe estar alineada con el chakra correspondiente. En el caso de la Tierra, se corresponde con el cuarto chakra, de ahí ese despertar masivo espiritual generalizado.

Los grises son personas, seres humanos, que no quisieron evolucionar en conciencia y se quedaron atorados en el karma de forma que crearon una esfera alternativa que se conoce como “la octava esfera”, concepto explicado por Rudolf Steiner. También aconsejo visualizar el video el siguiente video: Los grises – ciencia espiritual.

Esta esfera se origina en el Transhumanismo y , junto con la Inteligencia Artificial, se entienden como herramientas que pretenden alargar la vida infinitamente, evitar la muerte con el fin de vivir en el plano terrenal y evitar así el ciclo de las reencarnaciones. Esto significa una división de conciencias entre evolutivas o involutivas que se está iniciando en el actual periodo. Este concepto se explica en el canal de Youtube de Lorena Barrera, La Bruja Filosófica, y en su página web. También se menciona en la Ley del Uno del material de RA y el escritor español Emilio Carrillo Benito.

El transhumanismo y el posthumanismo muestran, aparentemente, un avance social en virtud de la Inteligencia Artificial, que se presenta como un medio que eliminará las desigualdades sociales e incluso mejorará la calidad de vida de las personas, excluyendo, en ocasiones, el camino orgánico. La IA y el transhumanismo son una filosofía que infrahumana a los seres humanos. Considera que cualquier medio o filosofía de vida que persiga el objetivo de superar o alterar las condiciones humanas con la finalidad de sobrepasar las limitaciones intelectuales y/o físicas es, a largo plazo, el resultado de una sociedad involutiva y perniciosa. Genera, de esta forma, una sociedad dependiente de la inteligencia artificial. El uso de la inteligencia artificial en algunos sectores solo busca que el individuo sea un producto de las empresas. No se trata de ir en contra de la tecnología como herramienta para mejorar la calidad de vida. Pero sí hay que oponerse a su uso cuando superar las limitaciones físicas del ser humano no sirve para mejorar la calidad de vida, como curar enfermedades, sino para ejercer el control social e incluso físico de las personas, hipócritamente ofreciéndose como una herramienta de seguridad y protección.

La reencarnación es la transmigración de las almas de un cuerpo a otro con el fin de que esta alma evolucione y se acople con el espíritu, que permite la conexión con La Fuente. La Fuente - Dios -, sin dogmas ni connotación religiosa, es el origen del Universo y el lugar del que procedemos. Estamos hechos de una misma energía (amor) y reencarnamos nos invita a la introspección, a conocernos a nosotros mismos y, de ahí, a Dios. Vivir diferentes vidas y experiencias permite evolucionar espiritualmente y regresar a la Fuente. Cuando nos conocemos a nosotros mismos conocemos al mismo tiempo a Dios.

El karma es un patrón de comportamiento que no permite la evolución del alma. Estar atorado emocionalmente por una herida emocional provoca verse involucrado en el karma. En cambio, el Dharma es estar alineado con el propósito de vida, y da a lugar a una vida virtuosa y plena, vivida a través del amor. El objetivo de sanar el karma es encontrar el Dharma. La sanación del karma es un proceso gradual que evoluciona hasta conectarse con el dharma. La sanación del karma es un trabajo individual que en gran medida empieza con un despertar espiritual, generalmente posterior a un cataclismo personal. Este representa únicamente la primera chispa de conciencia. Pero el trabajo se debe ir realizando de forma constantea lo largo de la vida encarnada. Y no hay que olvidar que esa chispa de conciencia es el despertar provocado por una situación dolorosa y difícil de asumir.

El propósito de vida es algo que se encuentra mediante el trabajo interno y por el proceso de conocerse a uno mismo. Todas las personas, sin excepción, tienen un propósito de vida, que es lo que le da sentido. Es el motivo de su reencarnación, la búsqueda de una plenitud, de una dirección de vida hasta hallar su valor en el seno de la sociedad.

No tiene por qué ser una actividad laboral o que persiga un beneficio económico. Debe ser una actividad o un estado que pueda hacerse infinitamente, del que se disfrute y que aporte amor. Y, si es posible, este amor debe ser devuelto lo que lleva a convertirse en la mejor versión de uno mismo, con el que se evoluciona.

El propósito de vida conlleva esfuerzo, trabajo y disciplina, pero con un resultado placentero gracias al aumento del amor propio, dicho de otra manera, al disfrute de la vida dhármica. La vida no es un destino, la felicidad no es una meta sino el camino hacia ella. Es preciso disfrutar del camino en el propósito de vida. Vivirla a la vez que disfrutando de una vida dhármica. Cuando se encuentra el dharma, el propósito de vida, conseguimos evolucionar en el sentido en que tanto el propósito como la evolución espiritual, metafísica y mística van al unísono. Tu trabajo se convierte en un acto de amor, del que das y recibes; y por el que puedes vivir.

El karma es el nudo energético y emocional que deja a una persona atorada con otra persona o bien atrapada en una situación. Es la no-sanación de un dolor o de una emoción dolorosa que no deja de evolucionar y, por ello, involuciona. No existe una alteración neutra; evolucionas o involucionas. Cuando se involuciona no es posible vivir alineado en el amor y a través del mismo. Es de ahí que se tienen vacíos emocionales, insensibilidades o/y hábitos y comportamientos tóxicos.

El karma crea sombras y egos. Sanar la situación o una relación pasada que perjudica el presente es otra forma de encontrar el dharma. A pesar de que eso significa hallarse en un estado de constante involución, una vez transmutado el karma, cambia hacia la evolución. La manera más recomendable de transmutarlo es a partir de una vida sana, con hábitos saludables, ejercicio de las virtudes y sentir un amor propio en equilibrio.

El peor karma de todos es la vivencia y la experiencia en el día a día de sentimientos opuestos al amor, los cuales no permiten disfrutar ni de armonía ni de paz. Dicho de otra manera, la cotidianeidad se vive en tristeza, egoísmo y miedo. Considero que es el peor de los karmas, el más silencioso y duro de vivir. Esta vida vacía de amor crea un dolor interno con el que resulta difícil de lidiar. Una tristeza profunda prolongada en el tiempo que no permite crear un vida de amor y de virtud. Esto se observa en personas que actúan de forma opuesta a todo ello, que expresan un carácter iracundo, una vida ilusoria, inventan experiencias, son propensas a los cambios de humor y a la paranoia, no visualizan ni perciben el entorno tal y como es. La sombra y el ego aumentan.

Recordando que nadie está condenado, cada cual puede cambiar y ser otra versión de sí mismo, conseguirlo mediante el trabajo y el enfoque hacia uno mismo, sanar los patrones y los hábitos de comportamiento; sanar el karma y encontrar, finalmente, el dharma. El karma se sana a través del amor, compasión y altruismo. Son las tres bases de la transmutación del karma negativo a positivo. La transmutación del karma es una actitud diaria a través del comportamiento, pensamiento, acción e intención enfocada a los tres pilares mencionados.

El espíritu es la entidad que conecta con la Fuente, es la razón pura o intelecto, la facultad de captar directamente las ideas o formas, la verdadera realidad. Es, al fin y al cabo, la propiedad divina activa. En cambio, el alma es la personalidad, es el resultado de las experiencias vividas en esta vida y las anteriores, impregnadas por la sombra y el ego, resulta del cúmulo de experiencias.

Cuando el alma tiene contacto con el espíritu mediante la purificación y la transmutación se crea una unión con La Fuente a través de la intuición y el sentir. Una plenitud personal que crea conciencia y/o una chispa divina o espiritual con La Fuente. Cuando el espíritu y el alma son uno, se convierte en la energía más pura, el amor en su propia esencia que conecta directamente con la Fuente, Dios, el Creador. La unión de un alma a su espíritu se traduce en luz.

El espíritu siempre está conectado con la Fuente, y a través de la purificación del alma, cuando se acopla con el espíritu, se consigue esa conexión divina. Sin embargo, tal como se consigue, también puede perderse por actitudes tóxicas como, por ejemplo, la mitomanía. Esto se debe a que todas las acciones, pensamientos e intenciones ya sean sanas o tóxicas quedan impregnadas en el alma. Una alma poseída, de la que ya se ha hablado en otro apartado, es una alma con un grado de toxicidad que permite que almas perdidas del plano astral o del plano energético se acoplen a su cuerpo. Esta posesión se sana con hábitos, pensamientos e intenciones puras, de amor y hacia el amor, para lo que ayuda el Reiki, entre otras técnicas y métodos holísticos y espirituales. También el deporte se puede considerar un método de sanación.

Las almas perdidas no pueden acoplarse a personas que tienen virtudes o luz debido a que no están en el mismo nivel vibratorio energético. Las desvirtudes atraen y mantienen el acoplamiento de las almas perdidas mientras que el amor las repele.

El velo del olvido se debe a la baja densidad en la que vivimos en la Tierra. Este velo se diluye puliendo el ego, purificando la sombra y activando la Kundalini. Con introspección, conociéndonos a nosotros mismos y sanando el karma, el ego y la sombra. Con la introspección se diluye el velo en una disolución progresiva. En este proceso el alma se conecta con el espíritu, prende esa chispa divina que va al unísono con el cuarto chakra.

El concepto de alma y espíritu está muy arraigado a los siete cuerpos sutiles o niveles de existencia. Primero por el conocimiento del alma, del espíritu y después por su conexión divina con la Fuente.

La muerte es el fin de la vida encarnada, pero no el fin último de nuestra existencia debido a que la existencia es eterna. Las reencarnaciones se realizan sistemáticamente, cíclicamente, hasta que la persona adquiere un mínimo de conciencia e inicia la sanación del karma. Es necesario abolir el sufrimiento a través del conocimiento, entender es la clave de la sanación, abrir así el cuarto chakra. No es necesario estar en un camino o un desarrollo espiritual para la apertura de este punto energético.

El fallecimiento de una persona se visualiza en el plano astral como la disolución del cuerpo, por lo que un orbe blanco queda sostenido en al aire. Como una bola de energía blanca que, segundos más tarde, se eleva. Durante esa secuencia se escuchan cantos líricos muy suaves y en armonía.

Los seres queridos fallecidos siguen a nuestro lado y nos acompañan hasta el día de nuestro fallecimiento. Son nuestros guías en el plano terrenal y recordarlos, enviarles energía, les ayuda a que sigan siendo nuestros guías. Los guías escuchan, sienten, ven y perciben todo lo sucedido en cada uno de nosotros, incluidas las intenciones, y mantener la atención hacia ellos les mantiene vivos, no olvidemos que la atención es energía.

Sobre el túnel de luz existen varias versiones. Sin embargo, todas ellas lo describen como un túnel en cuyo final existe la luz, que es la manifestación del amor. Durante el transcurso del viaje por el túnel, la cantidad de luz mide cuánto amor virtuoso se ha creado durante la vida encarnada. El túnel se considera como un medidor de luz, de amor.

El espiritismo es la actividad de conectar con las almas desencarnadas del plano astral a través de rituales o instrumentos físicos. Las almas que conectan son las más apegadas al plano terrenal, de vibración más baja, del bajo astral, por lo tanto, en su mayoría, son almas perdidas que no aportan nada significativo a la persona que práctica espiritismo. Son almas que se quedaron atoradas en ese plano con el único fin de volver a materializarse en el plano terrenal y mantenerse fuertes. Por ello buscan alimentarse de cualquier energía que les proporcionen, con que les presten atención es suficiente. Se aconseja ignorar completamente a estas entidades. Igualmente, antes de iniciar este tipo de actividad, se recomienda leer a Allan Kardec, uno de los escritores más prolíficos sobre la materia que realizó estudios sobre el tema.

Con la mediumnidad, pueden canalizarse almas perdidas o carcasas etéricas que envían mensajes banales o neutros. Estas almas perdidas o canalizaciones con seres de polaridad negativa también son llamados seres de falsa luz. Estas almas perdidas - o carcasas etéricas - se manifiestan como seres queridos, guías espirituales o personajes conocidos o bíblicos con una apariencia virginal, pero en realidad son almas perdidas que desean extraer la energía de la persona que está canalizando o realizando espiritismo atrayendo su atención. Así es como se nutren, con la energía que les brinda la atención.

Si el individuo cree que está hablando con un alma conocida o un personaje bíblico se aconseja que el emisor pregunte sobre temas cosmológicos y mundanos. Ahí podrá observar que solo recibe respuestas erróneas e incoherentes en un discurso que no se sostiene con el tiempo. Además, los mensajes en su mayoría acaban siendo destructivos y catastróficos, aunque en un inicio pueden ser amorosos. Pueden traer ideas fatalistas sobre el fin del mundo o ególatras en exceso, relacionadas con milagros, cuando no, endiosando al emisor con el fin de seguir captando su atención.

Si alguien desea realizar espiritismo y conocer sobre la materia, existe material suficiente. No es aconsejable usar estas prácticas sin disponer de un conocimiento previo, y aun así, no considero que sea el camino a seguir. El camino espiritual, místico y metafísico dista mucho de lo que representa el espiritismo y otras técnicas similares como la Ouija.

La posesión es el acoplamiento de una entidad negativa con el alma de la persona. No existe posesión sin consentimiento previo, ya sea a través de malas prácticas espirituales - como el espiritismo - o por comportamientos tóxicos de la persona que se volvieron hábitos. Las posesiones no son como se presentan en la ficción de terror. Son entidades que se enganchan al alma de la persona, utilizadas como un guante, que quedan a la merced del alma perdida que sustrae así energía del plano terrenal, porque la energía es lo único que las nutre y con las que pueden persistir en el enganche. Esta alimentación energética proviene de actividades sexuales depravadas, del uso de drogas, de actividades tóxicas, ira, miedo, etc. La mayoría de las veces, las posesiones se inician por personas mitómanas que van degenerando y que van distorsionando la realidad hasta que pierden el sentido de la verdad. La mitomanía, en gran parte, es el primer paso de una posesión, al que le sigue la incapacidad de aprehender la realidad tal y como es, lo que desemboca en la imposibilidad de no poder escuchar la verdad, provoca huir de la verdad misma. Incluso pueden llegar a perseguir el objetivo de callar a las personas que les reflejan la verdad.

Las almas perdidas acopladas en la posesión mantienen un símil con las personas víctimas de drogadicción. De ahí se recomienda seguir los mismos pasos de desintoxicación que una persona bajo estas circunstancias. El enganche de estas almas perdidas solo se ejecuta en personas con un nivel mínimo de toxicidad, es decir, una alma pérdida no se acopla en una persona sana con buenos hábitos de salud. Estas personas tienen luz, amor; por lo que resulta impracticable. Solo se acoplan en personas con un grado de toxicidad, identificado por su nivel de vibración. Las personas virtuosas disponen de un grado de luz que hace imposible para las almas perdidas acoplarse.

El desenganche o comúnmente conocido como “exorcismo” se realiza a través de los buenos hábitos, con una vida virtuosa y sana, nada que ver con lo que se muestra en la ficción. La persona debe desarrollar independencia y valor propio. Equivale a la trayectoria de un toxicómano que quiere dejar las drogas. Las sesiones de Reiki pueden ayudar a sanar.

Cabe recordar que el espíritu siempre está conectado con la Fuente. Y, a través de la purificación del alma se acopla con el espíritu, de forma que así se consigue esa conexión divina. Pero no olvidemos que tal y como se consigue esta conexión, también puede perderse por actitudes tóxicas, como la mitomanía, debido a que todas las acciones, pensamientos e intenciones ya sean sanas o tóxicas, se impregnan en el alma.

Un alma poseída es una alma que ya disponía de un grado de toxicidad, lo que permite que almas perdidas del plano astral o plano energético se acoplen a su cuerpo. La posesión se sana con hábitos, pensamientos e intenciones puras hacia y a través del amor, a lo que el Reiki puede ayudar. Las almas perdidas no pueden acoplarse a personas con virtudes porque no están en el mismo nivel vibratorio energético. Las desvirtudes atraen y mantienen el acoplamiento con las almas perdidas.

Una persona adicta es el reflejo de una persona poseída. Para caer en la adicción, esta persona ya debe poseer una toxicidad mínima que la incline hacia la adicción, y no es algo puntual ni accidental, si no, la adicción sería imposible. Siempre se empieza con una primera vez. Sin embargo, el hábito atrae esa posesión, esa adicción, y ahí es donde la mayoría se vuelve dependiente. Se abre un vacío que refuerza la adicción, lo que hace que se entre en una espiral que solo la propia persona puede detener.

Las así llamadas visiones “milagrosas” de los canalizadores son canalizaciones de almas perdidas que se muestran como personajes bíblicos o virginales. Sin embargo, se trata solo de almas perdidas que se muestran así para captar la atención del canalizador y que utilizan al canalizador como un canal para embaucar a otras personas y robar más energía. Las almas perdidas solo se nutren de la energía que proviene de la atención. En el ámbito religioso; que es un ámbito que implica una gran dependencia emocional, a menudo confundida con la fe, se traduce en adoración y culto a estas visiones y a los personajes visionados, incluso al propio canalizador, hasta el punto de construir lugares fraudulentos de peregrinación.

El canalizador canaliza el plano astral, pero un plano bajo, de bajas vibraciones, el mismo en el que se encuentra el propio canalizador. Es el lugar donde se encuentran este tipo de almas que les ofrecen información banales, de ámbito religioso, que no aportan nada más allá que rendir culto a la entidad que se está canalizando. Se trata de almas perdidas que se muestran así para absorber energía a través de la atención que captan, aunque no fuera para ellas, sino para el personaje que supuestamente se había canalizado y se nutren así sistemáticamente a través de las personas que visitan el lugar donde se produjo la visión, convirtiéndose en un lugar peregrinación, ya sea religioso o espiritual.

Las informaciones que ofrecen estas almas perdidas son de tono profético, ególatras y elocuentes, pero no aportan información ni ningún otro tipo de conocimiento cosmológico. Lo mejor es ignorar estos lugares de peregrinación que obedecen a canalizaciones fraudulentas.

Los canalizadores de almas perdidas no son conscientes en su mayoría, y están convencidos de que realmente están canalizando a personajes bíblicos o virginales. Las almas perdidas necesitan energía, es de lo único de lo que viven. Necesitan estar alrededor de un canalizador, de forma que este llega a crear cultos, adoraciones y hasta organizaciones, va predicando historias milagrosas que siente que que son reales pero que son, en realidad, fraudulentas. El culto y adoración dentro de las organizaciones mantiene y nutre a esas almas perdidas, a esas carcasas etéricas que existen en el plano astral.

Hay que dejar claro que ningún ser, entidad, deidad, personaje, objeto o idea debe ser adorado. El mundo espiritual, místico y metafísico no implica una adoración de nada ni a nadie, sí que precisa de fe, pero nunca de adoración ni de dependencia. Algunas personas confunden la fe con la dependencia, son personas codependientes y extremadamente susceptibles de acabar en organizaciones a las órdenes de líderes que practican el abuso psicológico, infligiéndoles culpa y vergüenza, es decir, miedo. Eso es una codependencia confundida con la fe, un despertar espiritual sin rumbo. La mayor parte de las veces, eso sucede porque no saben qué hacer con su fe, cómo contribuir o aportar amor a la sociedad, qué hacer con él; y de ahí que busquen la adoración como herramienta de canalización. Además, no hay que olvidar que nadie está condenado, por muy mal que haya actuado. Todas las personas podemos transmutar el karma en dharma, realizar un cambio real sin tener que participar ni formar parte de ninguna organización.

Además, tampoco es necesaria la participación de ningún grupo social o espiritual para evolucionar. Es común que haya personas que muestren algún grado de dependencia, causado por la apertura del cuarto chakra de forma drástica o porque han tenido un despertar espiritual que las lleva en busca de respuestas. Con todo, en la actualidad, existen medios y acceso al material suficiente para que uno mismo se desarrolle e investigue por su propia cuenta. Algo que puede constatarse en el gran número de libros publicados sobre estos temas relacionados en la página web. También canales de Youtube, que no deja de ser una plataforma gratuita de contenidos digitales, terapias holísticas y orgánicas publicitadas a través de internet.. Muchos son también gratuitos o con un coste reducido, accesibles para cualquier persona.

Volviendo a la cuestión de las visiones milagrosas, algunos ejemplos son las canalizaciones que se produjeron en Fátima, Lourdes o en El Escorial. Fueron originadas por una errónea canalización tóxica que acabó por degenerar en cultos, adoraciones y lugares de peregrinaje fraudulentos. No es necesaria la participación en ningún grupo social o espiritual para evolucionar, es un proceso autodidacta.²

El desarrollo espiritual, místico y metafísico es personal. Es la búsqueda de la verdad mediante la introspección. No es necesaria la participación de ningún grupo social o espiritual para evolucionar. Es común que haya personas que muestren algún grado de dependencia causado por la apertura del cuarto chakra de forma drástica, o porque hayan tenido un despertar espiritual que las lleve a buscar respuestas. Sin embargo, en la actualidad existen medios y hay suficiente material disponible para que uno mismo pueda desarrollarse, investigar por su propia cuenta. Solo hay que ver el gran número de libros publicados sobre los temas relacionados en la página web; o los canales d Youtube, que no deja de ser una plataforma gratuita de contenidos digitales, terapias holísticas y orgánicas publicitadas a través de internet. Además, muchos de ellos son gratis o con un coste reducido, accesibles para cualquier persona.

Los grupos espirituales no deberían contar con líderes, jefes o cualquier otro rol similar. Y en caso de que los haya - la mayor parte de las veces son varones - no deben dar órdenes ni obligar a aceptar ninguna forma particular de sanación, ya que esta depende de las experiencias de vida, y es algo personal. La idea no es aislarse o evitar el dolor de la herida emocional, el fin es atravesar ese dolor emocional y convertirlo en un impulso, en una herramienta que sirva de evolución. Esta actitud es, efectivamente, contraria a las organizaciones sociales y espirituales que se muestran en muchas congregaciones. Estas suelen funcionar con mecanismos de acoso y abuso psicológico sistemático con culpas y vergüenzas, lo que, en el fondo, no es más que la inculcación del miedo.

La mejor vida que se puede llevar es la mundana y equilibrada. Libres de decidir, sin presiones de culpas ni vergüenzas que no son más que detonantes del miedo. Nadie está condenado, cada cual puede cambiar y ser otra versión de sí mismo, conseguirlo mediante el trabajo y el enfoque hacia uno mismo, sanar los patrones y los hábitos de comportamiento; sanar el karma y encontrar, finalmente, el dharma. El karma se sana a través del amor, compasión y altruismo. Son las tres bases de la transmutación del karma negativo a positivo.

Estas organizaciones se aprovechan de la fe de las personas a quienes suelen faltarles discernimiento y responsabilidad, lo que da origen a la dependencia psicológica hacia la organización, aislándose del mundo. Es una adoración desproporcionada que no les aporta nada, solo el servilismo a la organización y a su personaje principal. Es una vida de clausura sin más propósito que servir a personas que buscan mantener su estilo de vida a través de la organización.

² Por la dificultad de explicación y el entendimiento del concepto, se recomienda visualizar el siguiente video: ☾ La Falsa Luz ☽ La trampa que todos tenemos que superar → ANTROPOSOFÍA de Lorena Barrera.

Un buen maestro no ordena ni obliga. Enseña a los alumnos las bases del conocimiento y el alumno sigue y crea su propio camino a través de las experiencias de vida.

El maestro no enseña todo el conocimiento, sino que ofrece unas bases que permite crecer, indagar e investigar como parte del camino espiritual, enseña a valerse por uno mismo. También hay que añadir que cada uno debe emprender su camino, sin entrometerse en la vida de los demás. Hay que dejar que cada uno alcance su evolución, con sus procesos, cataclismos y aprendizajes; con sus tiempos, de forma que le permita un despertar acorde a las circunstancias de su vida.

El desarrollo depende de una voluntad con disciplina. Es decir, el camino espiritual se trabaja, se descubre a través del mismo, se trata de ir adquiriendo el conocimiento y alcanzar el desarrollo que comporta una motivación por evolucionar y desarrollarse en el mundo espiritual, místico y metafísico.

No entrometerse en la vida de los demás, no forzar ni empujar a tener un despertar y un camino espiritual. Dejar ser es también un acto de amor.

Si la persona es noble, de una forma u otra acabará por acceder a ese proceso evolutivo álmico que no tiene por qué ser explícitamente espiritual. Puede ser de otra índole como, por ejemplo, filosófico, psicológico, etc. Es tan correcto como el espiritual, porque va acorde a su estilo y trayectoria de vida, es el caso, por ejemplo, de un buen médico. Aunque se perciba que esa persona se encuentra en un camino erróneo, kármico, ciertamente se le puede aconsejar pero no entrometerse sin motivo ni causa. Cada uno dispone de su libre albedrío. No hay que entrometerse, aunque se crea que así se haría un bien, solo hay que hacerlo en caso de que esa misma persona solicite ayuda de manera explícita. Si no, se vuelve tóxico. Esto incluye también a las personas tanto afectadas como causantes de magia negra. La ayuda ingenua puede afectar negativamente a la persona que se pretende ayudar y, sin buscarlo, crear una situación que perjudique, inocentemente, a la otra persona a la vez que, indirectamente, puede llegar a afectar a uno mismo. Hay que aceptar las circunstancias, las personas, o lo que sea tal y como es. Eso es parte del desarrollo espiritual, aceptar sus causas y sus efectos y entender que todos tenemos nuestra razón de ser, aunque no se entienda en el momento, pero con el tiempo todo se va acoplando y engranando, y acaba teniendo un sentido.

De la misma forma no hay que juzgar, ni condenar y tampoco tratar de ser un héroe sin capa. El desarrollo es de uno y para uno mismo, así como sus dones y habilidades psíquicas, que se pueden desarrollar y que persiguen el fin de avanzar en el propio camino y ayudar a los demás. Y sí. Puede hacerse a cambio de un beneficio económico equitativo al servicio o producto ofrecido. Ayudar no implica realizar servicios o donar productos o bienes gratuitamente. Es correcto dar un valor económico a aquello que se oferta; obtener un beneficio que permita vivir de ello.

Exponerse al público es una parte inevitable de la evolución espiritual, mostrar la propia historia y experiencia personal ya es en sí una ayuda hacia los demás.

Se debe dejar ser a los demás. De la misma forma que deben dejarte ser. Todos debemos mostrarnos a nosotros mismos tal y como somos, sin realizar juicios ni tener prejuicios sobre otras personas.

El conocimiento es la herramienta para ser más libre. Y entender la causa de las circunstancias es una llave a la sanación y, por ende, la eliminación del karma para llegar al camino dhármico.

También hay que dejar claro que ningún ser, entidad, deidad, personaje, objeto, idea, etc. debe ser adorado. El mundo espiritual, místico y metafísico no implica una adoración de nada ni a nadie. Hay que tener fe, desde luego, pero no ofrecer adoración ni dependencia. Algunas personas confunden la dependencia con la fe, son personas codependientes y extremadamente susceptibles de acabar en organizaciones a las órdenes de líderes que practican el abuso psicológico esgrimiendo la culpa y la vergüenza, es decir, provocando el miedo, dando lugar a una codependencia que se confunde con la fe, o un despertar espiritual sin rumbo.

La gran mayoría no sabe qué hacer con su fe, cómo contribuir o aportar amor a la sociedad, qué hacer con su despertar; y por ello buscan la adoración como herramienta para canalizarla. Tampoco hay que olvidar que nadie está condenado, por muy mala que haya sido su actitud. Todas las personas podemos transmutar el karma en dharma, realizar un cambio real sin necesidad de participar en ninguna organización del ámbito místico, espiritual o metafísico.

Además, no es necesaria la participación de ningún grupo social o espiritual para evolucionar. Es común que las personas que muestran algún grado de dependencia, causado por la apertura del cuarto chakra de forma drástica, o por haber sufrido un despertar espiritual, busquen respuestas. Pero, en la actualidad, existen medios y se dispone de material suficiente para que uno mismo se desarrolle, para que investigue por cuenta propia.